Embolización de las Arterias Prostáticas
Técnica innovadora no quirúrgica y mínimamente invasiva para tratar los síntomas de la hiperplasia benigna de próstata. Realizada bajo control radiológico preciso por un equipo experto.
¿Por qué la Embolización de la Próstata?
La embolización de la próstata es una técnica innovadora no quirúrgica y mínimamente invasiva para tratar los síntomas de la hiperplasia benigna de próstata (HBP), también conocida como adenoma prostático.
El aumento del volumen prostático es muy frecuente a partir de los 50 años. Este aumento puede causar obstrucción subvesical y síntomas urinarios irritativos en algunos pacientes. Los síntomas del tracto urinario inferior alteran significativamente la calidad de vida de los hombres de forma creciente tras los 50 años. Aunque la HBP es extremadamente frecuente (46 % en mayores de 60 años), los signos asociados no siempre se relacionan con el agrandamiento prostático. Deben descartarse otras causas (vesical, neurológica, etc.). No obstante, estos síntomas (disuria, polaciuria, nicturia, etc.) pueden tener un impacto importante en la calidad de vida e incluso en la función sexual.
¿Para Qué Pacientes se Realiza la Embolización de la Próstata?
La embolización se practica como alternativa a la cirugía transuretral (resección transuretral de próstata o cirugía láser más recientemente: HoLEP®, GreenLight®) y a otros tratamientos mínimamente invasivos (UroLift®, Rezum®, Aquabeam®). Los criterios de tratamiento por embolización son actualmente los mismos que para la cirugía (síntomas del tracto urinario inferior moderados a severos, apoyándose en parte en el score IPSS).
La decisión terapéutica corresponde en última instancia al paciente tras discutir su caso con los médicos concernidos (médico de cabecera, urólogo y radiólogo intervencionista).
Es importante descartar cualquier patología cancerosa subyacente. La vigilancia activa de un cáncer de bajo grado (Gleason 6) no constituye contraindicación absoluta a la embolización, pero estos casos deben discutirse en reunión multidisciplinar como cualquier cáncer.
No existe límite superior de tamaño para realizar una embolización y los efectos son incluso mayores en próstatas grandes. En cambio, por debajo de 35 a 40 g el procedimiento se vuelve técnicamente difícil y el beneficio discutible.
La presencia de un lóbulo medio no es un obstáculo para la embolización.
Contraindicaciones:
- Insuficiencia renal
- Cáncer prostático que requiera tratamiento curativo específico (radioterapia o prostatectomía radical)
- Alergia grave al contraste yodado no compensada
Un estudio de coagulación y la medición del volumen prostático serán pasos previos indispensables, así como la opinión de un urólogo. El procedimiento puede realizarse bajo antiagregantes plaquetarios o incluso anticoagulación según el paciente (especialmente con acceso radial). También se requerirá dosaje de PSA en el marco del cribado del cáncer de próstata.
¿Cómo se Desarrolla la Embolización de la Próstata?
El procedimiento se realiza de forma ambulatoria bajo anestesia local y sin sondaje vesical.
El paciente ingresa por la mañana y sale al final de la tarde tras orinar, sin dolor.
El procedimiento dura entre 45 minutos y 1h30 según la dificultad técnica. Cuanto más tortuosa sea la anatomía vascular (frecuente en pacientes mayores), más complicado puede ser el cateterismo.
El radiólogo establece un acceso vascular arterial (radial izquierdo o femoral derecho según la anatomía de cada paciente) bajo anestesia local y control ecográfico.
El acceso radial es una vía comúnmente utilizada en cardiología intervencionista para coronariografías pero aún poco practicada por radiólogos intervencionistas. Su interés es un menor índice de complicaciones del punto de punción (especialmente hematoma) y la posibilidad de que el paciente camine directamente tras la intervención y salga más rápidamente del ambulatorio; en cambio, la vía femoral impone reposo de al menos 4 horas. No obstante, no es utilizable en pacientes de gran estatura.

Una vez colocado el acceso arterial, el procedimiento transcurre sin ningún dolor.
Se introduce un catéter de 1,6 mm por el acceso arterial y se guía con rayos X hasta las arterias ilíacas internas. Luego se introduce un microcatéter de 0,6 mm de diámetro en el catéter portador (sistema coaxial) hasta las arterias prostáticas.
Las arterias prostáticas presentan numerosas variantes, de ahí la dificultad potencial del procedimiento. Puede existir una a dos arterias por lado (1,4 de media). El diámetro de las arterias prostáticas es de aproximadamente 1 mm. El origen de estas arterias es muy variable según los pacientes. Una adquisición 3D permite localizar las arterias prostáticas y cateterizarlas mediante superposición entre imagen 3D e imagen radiográfica.
Una vez colocado en la arteria prostática, adquisiciones 3D confirman la ausencia de anastomosis y por tanto el ausencia de riesgo de embolización fuera de objetivo. Luego se inyectan micropartículas (diámetro medio de 300 a 500 micras) hasta cese completamente el flujo. Estas pueden ser reemplazadas o completadas por agentes líquidos (Onyx® o Glubran®) según la configuración vascular, con la ventaja de una oclusión completa y definitiva del vaso objetivo con mejor visualización durante la inyección.
EmboGold® Microspheres – Micropartículas calibradas para la embolización de arterias prostáticas.
No hay riesgo de migración de partículas tras la embolización. Las partículas quedan « atrapadas » en el vaso más pequeño que pueden alcanzar.


¿Cuáles son las Secuelas de la Embolización?
Tras la embolización, el paciente pasa brevemente (45 minutos) en sala postintervencionista, luego regresa a su habitación en el servicio ambulatorio donde el radiólogo intervencionista le dará el alta por la tarde.
El síndrome postembolización es sistemático tras una embolización de próstata. Es secundario a la inflamación de la glándula tras la oclusión de los vasos y provoca signos irritativos (polaciuria, ardor urinario, entre otros) durante una media de 3 a 7 días. En raros casos puede haber fiebre. Los cultivos bacteriológicos son negativos.
Cuanto mayor es el volumen prostático, más marcado es este síndrome (especialmente por encima de 100 g o ml de tejido prostático). A veces el síndrome postembolización puede ser muy molesto y prolongarse 2 semanas.
El equipo del Centre Aquitain d'Imagerie trabaja en estrecha colaboración con el equipo de MidiPerf para la continuidad de los cuidados en domicilio, apoyándose en la red de enfermeras a domicilio.
¿Cuáles son los Efectos Secundarios de la Embolización de Próstata?
El paciente puede presentar excepcionalmente hemospermia, hematuria o rectorragia, sin gravedad. Todas son transitorias (aproximadamente 2 semanas).
Las complicaciones potenciales son las siguientes:
- Hematoma en el punto de punción (menos frecuente por vía radial)
- Prostatitis (infecciosa) tratada con antibióticos: rara y más frecuente en pacientes con sonda permanente
- Embolización fuera de objetivo (excepcional gracias al uso de imagen 3D)
Los efectos beneficiosos de la intervención se perciben a los 15 días o 1 mes, con un plateau hacia los 3 meses.
El tratamiento urinario habitual del paciente se continúa durante 1 mes tras la embolización.
No hay ningún efecto sobre la función sexual. Algunos estudios han incluso mostrado una mejora del score de función sexual (IIEF5).
¿Cuáles son los Efectos Esperados a Largo Plazo Tras la Embolización de Próstata?
Los efectos sobre los síntomas del tracto urinario inferior son duraderos y el seguimiento, aunque limitado (20 años), permite constatar hoy una muy buena eficacia para un riesgo extremadamente limitado.
Tras una embolización de arterias prostáticas, nunca hay eyaculación retrógrada (que es constante tras cirugía).
Una reeducación perineal antes y después del procedimiento puede potenciar la intervención.
En caso de fracaso de la embolización (entre 5 y 10 % según las series), puede plantearse un segundo intento.
Tras un fracaso clínico, otra terapéutica, especialmente quirúrgica, es perfectamente viable, especialmente porque algunos equipos han demostrado la eficacia de una secuencia embolización y luego cirugía.
En nuestra experiencia, la cirugía tras embolización es una opción rara debido al éxito técnico muy frecuente del procedimiento.
El paciente podrá reanudar el trabajo 5 días después de la embolización de media.
La actividad sexual no está limitada tras el procedimiento, pero debido al síndrome postembolización, generalmente no es apropiada los primeros 5 días.
El paciente es revisado en consulta a los 3 meses tras la embolización.
¿Cuánto Cuesta una Embolización de Próstata?
El procedimiento está reembolsado por la seguridad social francesa (Embolización supra selectiva de una rama de la arteria ilíaca interna EDSF004).
En el CHU de Burdeos no se practican honorarios adicionales. Esta información varía según los centros.
Para extranjeros sin cobertura de la seguridad social, el coste global de la intervención en el CHU de Burdeos es actualmente inferior a 1800 euros (febrero 2023, sujeto a variaciones).
Debe establecerse un presupuesto por la estructura de atención que trate al paciente.
¿Qué Necesita Antes de una Consulta con el Radiólogo?
- Dosaje de PSA
- Imagen prostática (idealmente RM)
- Opcional: estudio urodinámico, angioTC de vasos pélvicos
Vídeo Explicativo
Un vídeo explicativo que detalla el desarrollo de la embolización de arterias prostáticas está disponible en YouTube. Ilustra las etapas del procedimiento, el acceso vascular, el cateterismo de las arterias prostáticas y la inyección de agentes embolizantes bajo guía radiológica.
¿Qué Hospitales y Clínicas Practican la Embolización de la Próstata?
La embolización de arterias prostáticas es una técnica innovadora practicada en los mayores centros de radiología intervencionista de Francia, Bélgica, DOM-TOM e internacionalmente.
Suroeste: Clínica Mutualista de Pessac (Centre Aquitain d'Imagerie), CHU de Burdeos, Bayona, Pau, Toulouse, La Rochelle, Limoges.
París e Île-de-France: Hospital Saint Louis, HEGP, Hospital Americano de París, CHU Henri Mondor, Tenon, Bichat, Cochin, clínicas parisinas y periféricas.
Norte y Noreste: Valenciennes, Amiens, Rouen, Estrasburgo, Nancy.
Oeste: Brest, Poitiers, Rennes, Angers, Nantes, Caen, Le Mans, Vannes.
Este y Sureste: Lyon, Dijon, Grenoble, Annecy, Marsella, Niza, Toulon, Montpellier, Nîmes, Perpiñán.
Centro, DOM-TOM, Bélgica e internacional: Clermont-Ferrand, Reunión, centros belgas (Bruselas, Namur, Tournai), Suiza (Lausana), Túnez, Marruecos.
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