Embolización de artrosis de rodilla
Técnica mínimamente invasiva, segura y eficaz para tratar el dolor crónico de rodilla relacionado con la artrosis. Realizada bajo control radiológico preciso por un equipo experto.
¿De qué se trata?
La embolización de las arterias geniculares es un procedimiento mínimamente invasivo realizado por radiólogos intervencionistas para tratar el dolor crónico de rodilla. Esta técnica consiste en ocluir las arterias geniculares (arterias que irrigan la región de la rodilla) para reducir el flujo sanguíneo hacia la zona afectada, disminuyendo la inflamación y aliviando el dolor.
Se utiliza principalmente para tratar la artrosis de rodilla, especialmente cuando el dolor está mal controlado con otros tratamientos.
¿Qué es la artrosis de rodilla?
Se trata de la degradación del cartílago articular que puede provocar dolor e inflamación en la región de la rodilla. Algunas artrosis pueden pasar por fases de hinchazón (derrame articular) e inflamación de los tejidos alrededor de la articulación (sinovitis). Actualmente, ningún tratamiento permite reparar de forma eficaz el cartílago dañado de la rodilla.
Entre los tratamientos de la artrosis, hay que distinguir los analgésicos, la fisioterapia y la cirugía. El tratamiento más eficaz sigue siendo la colocación de una prótesis total de rodilla por un cirujano ortopédico, pero con riesgos operatorios y duración limitada de las prótesis.
La embolización es un nuevo tratamiento, aún en evaluación, que puede disminuir los síntomas y el dolor actuando sobre la inflamación. En ningún caso puede sustituir a una cirugía cuando esta es absolutamente necesaria.
¿Quién puede beneficiarse de una embolización?
- Pacientes con derrame hemorrágico recurrente (hemartrosis).
- Pacientes jóvenes sintomáticos en espera de una prótesis.
- Raros casos de dolor residual a pesar de una prótesis total de rodilla.
- Pacientes con artrosis dolorosa contraindicados para cirugía.
¿Cómo se realiza el diagnóstico?
El diagnóstico se basa en un examen clínico detallado y pruebas de imagen:
- Radiografía de rodilla
- RMN: Este examen permite evaluar el estado de las estructuras óseas y articulares de la rodilla y detectar signos de artrosis o inflamación. Más precisa que las radiografías, puede detectar signos de sinovitis cuando se realiza tras inyección de contraste.
¿Cómo se realiza la embolización?
La embolización de las arterias geniculares se realiza bajo anestesia local o sedación ligera. El procedimiento suele realizarse de forma ambulatoria, lo que significa que el paciente puede regresar a casa el mismo día. Estas son las principales etapas:
- Acceso vascular: Se inserta un catéter en la arteria femoral, a nivel de la ingle.
- Navegación arterial: El catéter se guía bajo control radiológico (a menudo fluoroscopia) hasta las arterias geniculares de la rodilla.
- Angiografía: Se inyecta contraste para obtener imágenes detalladas de las arterias de la rodilla y determinar con precisión las zonas inflamatorias a embolizar.
- Embolización: Una vez colocado correctamente el catéter, se inyecta material de embolización reabsorbible (como una mezcla de contraste o micro partículas) para obstruir las arterias seleccionadas, reduciendo el flujo sanguíneo hacia la zona dolorosa.

¿Por qué realizar una embolización?
La embolización de las arterias geniculares está indicada en pacientes con artrosis moderada a severa para quienes los tratamientos convencionales, como antiinflamatorios, infiltraciones o fisioterapia, ya no son eficaces. También es una alternativa para quienes desean evitar o posponer una cirugía como una prótesis articular. Los pacientes deben tener una articulación aún funcional, ya que esta técnica busca preservar las estructuras articulares y mejorar la movilidad.
Riesgos y efectos secundarios
Aunque la embolización es un procedimiento relativamente seguro, conlleva ciertos riesgos, entre ellos:
- Infección: Existe un riesgo de infección en el sitio de inserción del catéter, aunque es raro.
- Hematoma: Pueden aparecer hematomas donde se insertó el catéter.
- Dolor post-procedimiento: Puede persistir una molestia temporal o un dolor leve tras el procedimiento.
- Efectos secundarios del material de embolización: Raramente puede producirse una reacción alérgica a los materiales utilizados.
- Úlceras cutáneas o enrojecimiento transitorio: Cuando ocurren, suelen curarse espontáneamente en la mayoría de los casos.
- Recidiva de síntomas: Aunque la embolización es eficaz, pueden aparecer síntomas residuales o recurrentes en algunos casos.
Evolución postoperatoria
Tras la embolización de las arterias geniculares:
- Se recomienda un seguimiento con control radiológico tras unos meses para evaluar la eficacia del procedimiento.
- Es posible retomar actividades ligeras en los días siguientes a la intervención.
- Se aconseja evitar esfuerzos físicos intensos durante 2 semanas.
- Puede prescribirse una baja laboral temporal.