Infiltración intradiscal
Técnica mínimamente invasiva, segura y eficaz para tratar el dolor relacionado con discopatías y cambios inflamatorios Modic 1. Realizada bajo control radiológico preciso por un equipo experto.
¿Qué es la discopatía?
Es un término muy frecuente en los informes de radiografías, TAC y RMN. Genera preocupación en el paciente, sin embargo, es un mecanismo de envejecimiento normal presente en todas las personas, ¡como las arrugas!
En realidad se trata del desgaste del disco, comparable a una esponja que pierde sus propiedades elásticas y se hunde.
Este fenómeno fisiológico comienza hacia los 20-30 años y continúa a lo largo de la vida, de forma más o menos importante según la profesión y la actividad deportiva.
La discopatía en sentido estricto no es responsable de síntomas. Debe diferenciarse de la hernia discal y otras causas de dolor, especialmente Modic 1.
¿Qué es el cambio inflamatorio Modic 1?
Modic hace referencia a un médico autor de una clasificación publicada a finales de la década de 1980. Esta clasificación describe anomalías de señal en RMN de los cuerpos vertebrales secundarias a una discopatía.
Modic 1 corresponde a cambios inflamatorios y por tanto dolorosos de los platillos vertebrales. Nuevamente, no es la discopatía la responsable del dolor, sino que es el origen de los cambios Modic.
Cuanto más extensos son los cambios Modic 1 en los cuerpos vertebrales, más importante es el dolor.
Modic 2 corresponde a cambios grasos de los cuerpos vertebrales. En patología osteoarticular, la presencia de grasa refleja fenómenos de cicatrización.
La historia natural del Modic 1 sintomático es evolucionar hacia un Modic 2 asintomático. El problema es que este mecanismo es muy largo, entre 2 y 3 años de media, de ahí la necesidad de encontrar soluciones al dolor de los pacientes.
Características del dolor Modic 1
Esta patología afecta principalmente a la población joven alrededor de los 40 años, provocando absentismo laboral y sobre todo consecuencias psicológicas (mal sueño, irritabilidad, inactividad deportiva, depresión, etc.).
El dolor Modic 1 es una lumbalgia común con las siguientes características:
- Evolución crónica (>3 meses)
- Lumbalgia baja predominante, a veces asociada a radiculalgias, es decir, trayectos dolorosos en glúteos y piernas, más marcados de un lado que del otro
- Dolor inflamatorio: despertar nocturno al cambiar de posición y rigidez matinal con mejora progresiva durante el día
Principio de la infiltración intradiscal
La infiltración intradiscal consiste en introducir una aguja muy fina en la parte central del disco patológico, donde la inflamación es más importante en RMN, para administrar un corticoide (hidrocortisona acetato) con acción antiinflamatoria.
¿Cómo se realiza el procedimiento en la práctica?
Realizamos este procedimiento durante una hospitalización ambulatoria breve (medio día). Debe recordar traer el producto de la infiltración (hidrocortisona acetato).
El procedimiento se realiza bajo sedación anestésica (anestesia general consciente sin intubación) o anestesia local. La sedación anestésica se recomienda en pacientes con aprensión o estrés respecto al procedimiento.
Para el procedimiento, el paciente se coloca boca abajo. Si esta posición es incómoda, es preferible realizarlo bajo sedación anestésica. Se realiza anestesia local de la piel y el trayecto para colocar una aguja bajo guía fluoroscópica en la parte central del disco.
Una vez en su lugar, una primera inyección de contraste confirma el posicionamiento y asegura la ausencia de opacificación vascular que contraindicaría la inyección de corticoides particulados.
Si la opacificación es satisfactoria, se inyectan 2 ml o menos de hidrocortisona acetato en el disco.
Se coloca un apósito y el paciente regresa al servicio de ambulatorio para una breve vigilancia antes del alta a domicilio (acompañamiento obligatorio si hubo sedación anestésica).
Beneficios esperados
Desaparición parcial o total del dolor permitiendo una reanudación progresiva de actividades, fisioterapia y bienestar psicológico
Sin embargo, la duración del efecto es difícil de estimar y muy dependiente del paciente, pudiendo ir de unas semanas a varios meses
En caso de reaparición del dolor, puede proponerse una nueva infiltración (teóricamente 3 infiltraciones al año)
Confirmar el origen del dolor: si la infiltración es eficaz aunque sea temporalmente, es un dato importante para el cirujano que tendrá más argumentos para proponer cirugía. Se habla entonces de prueba diagnóstica
Riesgos y complicaciones
Riesgos comunes a todas las infiltraciones:
- Riesgo hemorrágico: raro debido al pequeño calibre de las agujas utilizadas. Es importante mencionar cualquier tratamiento antiagregante o anticoagulante.
- Riesgo infeccioso: también raro. El procedimiento se realiza en condiciones de asepsia en el bloque operatorio. La antibioprofilaxis no se recomienda para este procedimiento.
- Riesgo neurológico: riesgo excepcional. Los corticoides particulados (hidrocortisona acetato) no deben inyectarse en vasos sanguíneos por riesgo de trombosis e isquemia según el vaso afectado. Por ello se realiza una fase previa de opacificación para asegurar la ausencia de contaminación vascular.
Riesgo específico de la infiltración intradiscal:
- Punción iatrogénica del nervio espinal: el trayecto de la aguja pasa a pocos milímetros del nervio espinal. En caso de dolor tipo descarga en la pierna, es importante notificarlo al médico durante el procedimiento para reposicionar correctamente la aguja. Este dolor es breve y transitorio.
Evolución tras la intervención
Se recomienda reposo relativo durante 48 horas. Esto significa que el paciente puede levantarse y desplazarse, pero no debe prever largos trayectos en coche ni actividad sostenida.
El dolor puede aumentar al principio pero generalmente cede tras 48 horas.
El efecto beneficioso de la infiltración puede retrasarse hasta 7 días, por lo que hay que ser un poco paciente.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los diferentes tratamientos disponibles?
Tratamiento de primera línea: Manejo medicamentoso con analgésicos, antiinflamatorios y corticoterapia a corto plazo, asociado a fisioterapia.
Tratamiento de segunda línea: Infiltraciones raquídeas. Existen varios tipos: epidural, foraminal, facetaria posterior e intradiscal. Estas infiltraciones deben realizarse bajo guía radiológica (TAC, fluoroscopia) para un control muy preciso del posicionamiento de la aguja. En el contexto de Modic 1, la infiltración intradiscal es la más eficaz.
Tratamiento de tercera línea: Cirugía con dos técnicas: artrodesis o prótesis discal.
¿Caso particular de la infiltración intradiscal en L5-S1?
El disco L5-S1 es técnicamente más difícil de acceder porque está « encastrado » en la pelvis y las crestas ilíacas pueden dificultar el abordaje. También tiene una oblicuidad más marcada que otros discos. No obstante, logramos infiltrar este espacio en la mayoría de los casos, a costa de un tiempo de intervención algo más prolongado.